¡Hotel Pozo del Duque II: ¡Paraíso Español que te dejará sin aliento!
¡Madre mía, Hotel Pozo del Duque II! ¡Paraíso Español que te dejará sin aliento! - ¡Y vaya que me dejó! Vamos a desglosar esta joya, con sus pros y sus… digamos, "rasguños" (porque perfecto, perfecto, no hay nada, ni en la vida, ni en los hoteles, ¿verdad?).
Empecemos por lo bueno… ¡y vaya si hay bueno!
Accesibilidad: ¡Bravo! Accesible, accesible, accesible. Ascensor por todas partes, rampas… ¡un lujo! Y eso, amigos, es oro puro para los que necesitamos un poco más de ayuda para movernos.
Internet, Internet, Internet! ¡Wi-Fi gratis en todas las habitaciones! Y no solo eso, sino que funciona. ¡Glorioso! También tienes Internet [LAN], para los nostálgicos como yo, que aún les gusta sentir el cable. También tienes a disposición los servicio de Internet.
¡Paraíso del relax! Spa, sauna, baño de vapor, piscina con vistas… ¡Me pasé la tarde entera en el agua! El masaje… ay, el masaje. De esos que te dejan como nuevo, con la espalda crujiente, una maravilla. Y no olvides el Fitness center, por si te sientes culpable después del festín.
Limpieza y seguridad – ¡a tope! Productos de limpieza antivirales, desinfección diaria en las zonas comunes, personal formado en protocolos de seguridad… Me sentí seguro, tranquilo. ¡Y eso, en los tiempos que corren, es un tesoro! ¡Hay personal de limpieza todo el día!
¡Qué comer! ¡La comida! ¡Ay, la comida! ¡Muchos restaurantes con una variedad que flipas! Buffet, a la carta, cocina internacional, española… ¡Prácticamente, lo que se te antoje! Y si te da pereza, el servicio de habitaciones 24 horas es una salvación. ¡Un desayuno en la habitación es el lujo máximo! Asian breakfast, Asian cuisine in restaurant, Coffee/tea in restaurant, Coffee shop, Desserts in restaurant, Happy hour, Poolside bar, Restaurants, Salad in restaurant, Snack bar, Soup in restaurant, Vegetarian restaurant, Western breakfast, Western cuisine in restaurant,
Servicios y comodidades – ¡la lista es larguísima! ¿Necesitas cambiar dinero? Tranquilo. ¿Lavandería? ¡Hecho! Consigna de equipaje? Está. ¡Facilidades para discapacitados! ¡Claro! La verdad es que te sientes como en casa, pero con alguien que te hace la cama.
Y ahora, la verdad… con un poquito de "salseo"
La habitación… ¡un poco "meh"! ¡Pero no te preocupes! Aire acondicionado, buenas vistas, wifi, cama extra larga, y baño privado ¡Pero! El mío, por ejemplo, tenía una luz que parpadeaba, y el armario… ¡estaba un poquito desordenado! ¡Una cama muy cómoda y con muchas almohadas! ¡De verdad, no es para tanto, pero es que yo soy un poco maniática! ¡No me malinterpretes, estaba limpio!
El bar de la piscina… ¡a veces lento! Un pequeño "pero", a veces tardaban un poco en servir, sobre todo en las horas punta. Pero vamos, ¡nada que no se arregle con unas buenas risas y un buen mojito!
¡¡Cuidado con el buffet!! ¡No te emociones demasiado! ¡Es un peligro! Demasiado bueno, demasiada variedad… ¡y te pones como un tonel! ¡Pero bueno, la vida es para disfrutar, ¿no?!
¡El pequeño detalle que me enamoró!
- Una experiencia inolvidable: ¡Una terraza divina! A la hora de la cena, un ambiente increíble, con música suave, y las vistas… ¡Wow! ¡De esas que te dejan boquiabierto!
¡Para los peques!
- Family/child friendly ¡Parece que es todo muy family/child friendly! ¡Con Kids facilities también!
¡Detalles del Hotel!
- Access ¡Hay Access!
- Cámaras de seguridad ¡Hay CCTV in common areas, CCTV outside property!
- Check-in/out [express, private]
- Smoking area
¡Consejos, amor!
- ¡Reserva con tiempo! Sobre todo, si quieres una habitación con vistas espectaculares.
- ¡No te pierdas el spa! ¡Es una experiencia para los sentidos!
- ¡Prepárate para disfrutar! El Hotel Pozo del Duque II es un paraíso, con sus pequeños "defectillos", pero un paraíso al fin y al cabo.
¡Pero…! ¡¿Cuánto cuesta esto?!
Bueno, vamos a ser honestos, no es el hotel más barato del mundo. Pero… ¿sabes qué? VALE LA PENA CADA EURO. Por la localización, por el ambiente, por las facilidades, por el relax, por las vistas… ¡por todo!
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¡Prepárense, amantes del paraíso!
¡Reserva ahora tu estancia en el Hotel Pozo del Duque II y recibe un 15% de descuento en tu habitación! ¡Pero eso no es todo! ¡Además, te incluiremos una cena romántica para dos en nuestro restaurante con vistas panorámicas! ¡Y para que la experiencia sea aún más inolvidable, te regalamos un masaje relajante por persona en nuestro exclusivo spa!
¡No dejes escapar esta oportunidad! ¡El Hotel Pozo del Duque II te espera con los brazos abiertos para que vivas una experiencia de ensueño! ¡Reserva ya y déjate llevar por la magia de este rincón español!
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¡Ay, madre mía, qué lío! Aquí va mi intento de itinerario… o más bien, mi diario de viaje (con suerte, no me pierdo antes de llegar al Hotel Pozo del Duque II, ¡ya me conozco!).
Día 1: Llegada y "¡¡¡OH, DIOS MÍO, ES PRECIOSO!!!" (y un poco de caos)
- Mañana (8:00 AM - 12:00 PM):
- (Realidad: 8:30 AM) Aeropuerto… ¡finalmente! El vuelo fue un infierno. Ese niño gritando durante cinco horas me dejó los nervios de punta. ¿Cómo pueden los padres ser tan… despreocupados?
- (10:15 AM) Alquiler de coche: misión posible (¡espero!). El chico de Avis parecía sacado de una película de Almodóvar: pelo engominado, sonrisa profident y un acento que me costó Dios y ayuda entender.
- (11:30 AM) ¡A conducir! Google Maps… que Dios me ampare. Ya me imagino atascada en una rotonda, llorando y pidiendo ayuda por el móvil…
- Tarde (12:00 PM - 6:00 PM):
- (1:00 PM) ¡PRIMERA PARADA: ALMUERZO! En mi lista ponía "tapas en un bar auténtico". Encontré uno… pero parecía más para abuelos que para turistas. El camarero, con cara de pocos amigos, me sirvió patatas bravas que parecían prehistóricas. ¡Y me cobró un ojo de la cara! (Pero admito que la caña estaba helada, ¡bendita sea!).
- (3:00 PM) Camino al Hotel Pozo del Duque II… El paisaje es… increíble. Olivos, campos dorados… ¡parece una postal! Me paré a hacer fotos. (Tres veces, para ser exacta. ¡Es que necesito la foto perfecta!).
- (4:30 PM) ¡LLEGADA AL HOTEL! ¡¡¡OH, DIOS MÍO, ES PRECIOSO!!! Literalmente me quedé con la boca abierta. El patio, la fuente, las buganvillas… ¡parece un cuento de hadas! La recepcionista, muy amable, me dio la llave y…
- (4:45 PM) …me perdí. En serio. Intenté encontrar mi habitación y… ¡es un laberinto! Tuve que pedir ayuda. Menos mal que la recepcionista era muy paciente.
- (5:00 PM) ¡¡¡ROOM TOUR!!! ¡Mi habitación es una maravilla! Balcón con vistas, baño enorme… ¡y una cama que me llama desesperadamente!
- Noche (6:00 PM - …¡cuando me venza el sueño!):
- (6:30 PM) Un poco de relax en la piscina… (¿Relajarse? Más bien, intentar no ahogarme). El agua está fresca, el sol pega… ¡la vida es buena!
- (8:00 PM) Cena en el restaurante del hotel. ¡A probar la gastronomía local! ¡Espero que no me claven como en el bar de tapas! (Y espero que haya algo que no sean aceitunas, ¡odio las aceitunas!).
- (9:30 PM) ¿Una copa de vino en el balcón? Después de todo el caos del día, ¡me lo merezco! (Y con suerte, no me duermo antes de las diez).
Día 2: Explorando (y perderme de nuevo, probablemente)
- Mañana:
- (9:00 AM) ¡Desayuno! ¡Con ganas de probar el desayuno buffet! (No quiero ni pensar en la cantidad de croissants que voy a comer…).
- (10:30 AM) Visita a… ¡ya veré! Tengo un mapa y una lista de sitios turísticos… pero lo más probable es que acabe donde me lleve el viento. Con tal de no volver a cruzar las rotondas, ¡valdrá la pena! (Y la brújula… ¿dónde está la brújula?).
- (1:00 PM) Almuerzo improvisado. Buscaré un sitio con encanto… o el primero que vea. ¡La aventura es lo mío!
- Tarde:
- (3:00 PM) ¡Más exploración! Quizás un paseo por el pueblo, o visitar alguna iglesia… (O, más probablemente, perderme en alguna callejuela y acabar tomando un helado en una plaza).
- (5:00 PM) ¡Siesta obligatoria! ¡Necesito recargar pilas para la noche!
- (7:00 PM) ¡Más piscina! ¿Por qué no? (Y a practicar el "no ahogamiento").
- Noche:
- (8:30 PM) Cena en… ¡un restaurante que no he planeado! ¡A la aventura! (Y a rezar para que la comida sea buena).
- (10:00 PM) Paseo nocturno… Si no estoy demasiado cansada. (O si no me he perdido, claro).
Día 3: Un día… ¡Dedicado a la Comida! (¡Y a la sobremesa!)
- (9:00 AM) ¡Desayuno, RECARGUE! ¿Otra vez croissants? ¡Por supuesto!
- **(10:00 AM) *¡MERCADO!* ¡Quiero oler las especias, regatear con los vendedores, y comprar TODOS los productos locales que quepan en mi maleta! (Ya que estoy, igual también me compro una cesta y me hago la guiri total).
- (12:00 PM) CLASE DE COCINA ESPAÑOLA! (¡Aprender a hacer una paella, por Dios!). ¡Preparada para el desastre! Me imagino dejando la cocina como un cuadro de Jackson Pollock… Pero, ¡qué más da! (Espero no incendiar nada).
- (1:30 PM) ¡La paella (o lo que haya salido de ello)! ¡A COMER! Espero que no sea incomible… aunque si lo fuera, al menos tendré una historia que contar durante años.
- (3:00 PM) ¡SOBREMESA! ¡Con vino, conversaciones, risas… y a ver si puedo evitar la siesta (¡mentira! Es inevitable).
- (5:00 PM) Descubrir la "Siesta con Arte": Aunque la siesta sea obligatoria, ¡voy a intentar hacerla en un sitio especial! Busco un lugar con sombra, con un buen libro y, sobre todo, que no me pique un mosquito.
- (7:00 PM) ¡¡¡Tapas Tour!!! ¡Por fin! ¡A probar todas las tapas imaginables! (Y a beber todo el vino posible).
- (9:00 PM) ¡Cena libre! Si sobrevivo al tapeo, ¡me merezco un plato de jamón ibérico con una copa de vino tinto!
- (10:30 PM) ¡Atardecer! ¡Un buen lugar para ver la puesta de sol y reflexionar sobre la vida (o, mínimo, sobre el queso que acabo de comer)!
Día 4: A decir adiós… (¡y a soñar con volver!)
- Mañana:
- (9:00 AM) Último desayuno. ¡A disfrutar el último croissant! (¡Y a empezar a pensar en la dieta que haré al volver!).
- (10:00 AM) Último paseo por el hotel. Para recordar la belleza del jardín y del patio, y para prometerle al Hotel, que volveré… ¡sin perderme!
- (11:00 AM) Empaquetar… (Intentaré meter todo, no prometo nada).
- Tarde:
- (12:00 PM) Check-out… (Espero dejar la habitación decente, ¡o me cobrarán un extra!).
- (12:30 PM) ¡Última mirada al pueblo! ¡A disfrutar de las vistas… por última vez!
- (1:00 PM) ¡Almuerzo de despedida! En un restaurante con encanto
¡Hotel Pozo del Duque II: Preguntas Frecuentes (y mis divagaciones al respecto)!
¿De verdad es tan impresionante como dicen, eso del "Paraíso Español que te dejará sin aliento"?
¡Ay, bueno! "Impresionante" es... bueno, es marketing, ¿sabes? Claro, las fotos son preciosas. La piscina con el reflejo del sol, la fachada... Pero la realidad, ¡ay, la realidad! Digamos que *a veces* te deja sin aliento, pero por motivos distintos a la belleza. Una vez, intenté subir las escaleras de caracol con la maleta, y *casi* me da un síncope. ¡Y yo que pensaba que estaba en forma! Paraíso... a ver, no es el Edén, ni falta que hace. Es un paraíso *a su manera*. Un paraíso con un poquito de encanto rústico, digamos... Y a veces, con algún que otro grillo que se empeña en hacerte compañía a las tres de la mañana.
Ojo, eh. No me malinterpretes. Las vistas... *cuando* la niebla no te las tapa... son espectaculares. Una vez vi un amanecer que… ¡ufff, se me saltaron las lágrimas! Y luego, al bajar a desayunar, me encontré con que se habían acabado los cruasanes. Así es la vida, supongo.
¿Qué tal las habitaciones? ¿Son amplias, limpias, cómodas?
Ah, las habitaciones... Bueno, la amplitud depende de la habitación. La mía era... digamos que acogedora. O sea, que si estiraba el brazo, tocaba la pared. La limpieza... ¡ahí sí hubo drama! Un día encontré una araña, enorme, que me miraba fijamente. ¡Casi me muero del susto! Llamé a recepción, y la chica, muy maja por cierto, me dijo: "No se preocupe, señora, es una araña local". ¡Una araña local! ¡Como si fuera un residente ilustre!
La comodidad... La cama era cómoda. Sí. Pero las almohadas... ¡Dios mío, las almohadas! Eran como ladrillos. Intenté poner dos juntas, pero me quedé con el cuello como un robot. Así que, al final, dormí sin almohada. Y sobreviví. Lo importante es sobrevivir, ¿verdad?
¿Y la comida? ¿Es buena? ¿Hay mucha variedad?
¡La comida! ¡Ay, la comida, la gran incógnita! El desayuno... ya te he contado lo de los cruasanes, ¿verdad? Bueno, pues ese fue el día bueno. A veces, la fruta no estaba muy allá. Y el café... ¡horroroso! Parecía agua sucia. Pero bueno, siempre había tomate rallado. Y el tomate rallado, con un poquito de aceite y sal, es lo que te salva la vida… literal.
Luego, la cena... Depende del día, y de tus expectativas, claro. Un día comí un solomillo que era... ¡DIOS! Se me hacía la boca agua de recordarlo. Era tierno, jugoso... ¡perfecto! Pero otro día... me tocó un pescado que olía a... a mar, pero de ese mar que lleva días en la playa. Y la presentación... digamos, "rústica". Pero bueno, como dice mi abuela, "a caballo regalado no le mires el diente". Y a veces encuentras verdaderas joyas escondidas en el buffet. ¡Hay que ser optimista!
¿Qué tal el personal? ¿Son amables y serviciales?
El personal... ¡ay, el personal! En general, súper majos. De verdad. La chica de recepción, ya te la he nombrado, siempre con una sonrisa. Los camareros, rapidísimos. Y la señora de la limpieza, un encanto. Una vez, me dejó una flor en la habitación. ¡Me emocioné! Pero luego, al día siguiente, la flor ya no estaba. Supongo que se marchitó. La vida, ¿verdad?
Pero, a ver, no todos son perfectos. Una vez, intenté pedir un taxi. Y tardaron una eternidad. ¡Casi pierdo el avión! Pero, bueno, la mayoría son estupendos. Es como en la vida misma, ¿no? Hay de todo.
¿Recomendarías el Hotel Pozo del Duque II?
¡Ufff! Complicado... A ver, si buscas perfección, no. Olvídate. Si eres de los que se quejan por cualquier tontería, huye. Si necesitas un hotel que te deslumbre y te trate como a un rey... tampoco. ¡Pero! Si buscas... un lugar con encanto, con vistas preciosas (cuando te dejan), con un personal majo, y con la posibilidad de vivir alguna que otra aventura... ¡adelante! Si te gustan las emociones fuertes, los pequeños detalles que te hacen sonreír, y no te importa un poco de "imperfección"... pues sí, sí que te lo recomendaría.
Yo, personalmente... volvería. ¿Por qué? Porque, a pesar de todo, me lo pasé bien. Y porque creo que, al final, eso es lo importante, ¿no? ¡Y por el solomillo aquel! ¡Madre mía, qué solomillo! Y porque, a pesar de la araña local, de los grillos, de las almohadas ladrillo... me dejó un recuerdo. Un recuerdo... *especial*. Y eso, en el fondo, ¿no es lo que buscamos todos?
¿El Spa? ¿Qué tal el spa?
¡Ah, el Spa! Ese edén de agua con burbujas... ooooh, *el spa*. Bueno, en principio, "Spa". Pero... vamos a ver. Yo, que soy de spa, de meterme en el agua, de relajarme... ¡este spa fue una experiencia! Primero, la "piscina climatizada". Climatizada... digamos que la temperatura era "templada-tirando-a-fría". ¡Me entró un escalofrío que me recorrió todo el cuerpo! Luego, las tumbonas... duras como piedras. Y la "zona de relax"... con música new age que, en vez de relajarme, ¡me ponía los nervios de punta! Era como si estuviera en una película de terror, pero en vez de monstruos, había burbujas y "aromaterapia". ¡Horroroso!
Y lo mejor... intenté usar el jacuzzi. ¡Pero el jacuzzi no funcionaba! ¡No salían burbujas! ¡Nada! Solo agua... agua tibia y triste. Y yo, ahí, sentada, pensando en mi vida... y en por qué me había gastado el dinero en eso. AsíHotel Ahora