¡Escapada Romántica al Chateau de Besseuil: Lujo y Gastronomía Francesa te Esperan!
¡Escapada Romántica al Chateau de Besseuil: ¿Un Sueño Hecho Realidad… O Solo Otro Hotel Caro? ¡Averigüémoslo! (Un Review MUUUUUY Sincero)
¡Ay, Dios mío! Acabo de volver de la ¡Escapada Romántica al Chateau de Besseuil! y la verdad, necesito vomitar mis pensamientos en un teclado. No sé si fue el vino, la atmósfera, o simplemente la sobrecarga sensorial de tanto lujo francés, pero aquí va mi review, sin filtros y con mucho, muchísimo… sabor.
Primero, lo básico (y lo importante… para mí):
- Accesibilidad: ¿Para quién? ¡Ojo! El castillo es chulo pero… NO es el paraíso para personas con movilidad reducida. Hay escaleras por todas partes. ¿Elevador? Sí, pero no en todas las zonas. La accesibilidad es… bueno, digamos que le vendría bien una buena dosis de investigación y desarrollo.
- Internet: ¿Para qué? ¡Ay, el Wi-Fi! Gratis en todas las habitaciones, y eso, gracias a Dios, porque si no, la hubiera liado parda. ¿Wi-Fi en las zonas comunes? Sí, también. Pero la velocidad… a veces parecía disco de vinilo. Si eres tech-dependent y necesitas una conexión ultra-rápida, puede que te frustres un poco. O quizás te obligue a… DESCONECTARTE. ¡Qué horror! (Pensándolo bien… puede que eso sea bueno para una escapada romántica, ¿no?)
- Internet [LAN]: Ni idea. Sinceramente, ni me acuerdo. Ups.
- Internet Services: No los usé.
- Aviso: La calidad de internet es un aspecto importante para mi… pero no fue lo más importante al final.
¡Vamos al grano! (¡Espera!… ¿Hay Granny Smith en el bar?)
Cosas que hacer… y cómo relajarse… (¡¡Ooooh, relajarse!!):
- Spa/Sauna/Steamroom/Piscina… ¡Madre mía, la piscina! Es la piscina con vistas. ¡Impresionante! Literalmente, te sientes como si estuvieras nadando en un anuncio de perfume caro. El agua, cristalina. El sol… besando tu piel. El problema… que se llena de gente rápido. Consejo: ¡Madrugar! Ir a la piscina a primera hora de la mañana es… ¡mágico! (Y, para ser sincera, el jacuzzi era un poco… meh… pero nadie es perfecto.)
- Masajes: ¡Dios mío, el masaje! Estaba tan tenso que creo que las terapeutas pensaron que estaba hecho de piedra. Pero, oh, el desahogo. ¡Una maravilla! Precio: un riñón. Pero, ¿qué importa? ¡Era amor en forma de manos! (Y… ¿un poco de aceitito caliente… un poco de estiramientos… mmmmm).
- Gimansio/Fitness: Ni lo vi. Ni, ni… mentira. Lo vi. Entré. Me asusté. Salí corriendo. Me quedé con la idea de que ahí sudaba gente MUY seria.
- Body Scrub/Body Wrap/Foot Bath: No probé. Me daba miedo la palabra "wrap"… como que te envuelven y ya no puedes salir.
- Hay Sauna y… ¡esa sala de vapor! No la probé, pero les juro que la próxima vez… ¡lo daré todo!
Limpieza y seguridad: ¿Me muero del COVID o no?
- ¡Tranquilos! El castillo se toma esto en serio. Gel hidroalcohólico por todas partes. Personal con mascarillas. Limpieza a fondo. No te sentirás en medio de una película apocalíptica.
- Productos de limpieza anti-virales: ¡Check!
- Certificación de higiene: Supongo que la tienen. No pregunté. Estaba muy ocupada pensando en el próximo croissant.
- Desinfección diaria en zonas comunes: Parecía que sí.
- Comida individualizada: También, pero… ¿querrán que les diga?… a mí me encanta el buffet, y si los veo sirviéndome el jamón, no me parece normal.
- Distanciamiento social: Se intentaba. Pero, a ver, en un restaurante de lujo con mesas de mármol y camareros con guantes blancos… es difícil no sentirse un poco… solo.
- Personal formado: Parecían saber lo que hacían. (Pero… ¡no quiero que me hables de protocolo, quiero mi croissant!)
- Cocina y vajilla desinfectadas: Esperaría que sí.
- Opciones para no tocar cosas: Sí.
- Opt-out de la limpieza de la habitación: No lo usé, pero me pareció interesante.
- Mobiliario sanitario: ¡Pareció que sí!
- Kit de primeros auxilios: Obviamente.
- Esterilización del equipo: Seguro.
- ¿Y la seguridad? ¡Por todas partes! Cámaras, guardias de seguridad… casi me siento como si fuera la reina de Inglaterra… o una celebridad de Instagram, ¡qué estrés!
Comida, bebida y más comida… (¡Aviso! Si eres de los que se pone nervioso con la comida, ¡cuidado!):
- Restaurantes: ¡Hay varios! ¡Y todos son… chics! Con una carta a la carta, por supuesto.
- Cocina Asiática/Vegetariana: Sí, ¡hay! No la probé, pero la posibilidad de comer sano me da esperanza.
- Bar: ¡Imprescindible! El Bar de la Piscina…el paraíso. ¡Happy Hour! ¡A tomar mojitos!
- Buffet/Desayuno: ¡Oh, el desayuno! El buffet es la gloria. Croissants, bollería, zumos recién hechos, fruta fresca… ¡un atracón al paraíso! (Y sí, también hay opciones sanas… pero, ¿quién quiere eso?)
- Café/Té: Por todas partes. ¡Incluso en la habitación!
- Room Service: 24 horas. ¡Perfecto para esas noches de insomnio y antojos!
- Snack Bar: Para picar.
- Comida para llevar. No la necesité.
- Precio: Preparen la cartera.
Servicios y comodidades: (Hay de todo… ¡y mucho que ni usé!):
- Aire acondicionado: Sí, por supuesto.
- Negocios: ¿Negocios? ¡¿En una escapada romántica?! ¡No, gracias!
- Conserje: Un encanto.
- Moneda extranjera: Sí.
- Limpieza diaria: Sí, impecable.
- Elevador: Sí, pero… ya lo dije…
- Tienda de regalos: Sí.
- Lavandería: Sí.
- Reuniones/Eventos: Sí, pero… de negocios. ¡No!
- Caja fuerte: ¡Por supuesto!
- Transporte al aeropuerto: Sí.
- Aparcamiento: Gratis.
- Para los niños: ¡Sí! Hay servicios de guardería y menús infantiles.
- ¡Ojo! Hay un lugar para proponer matrimonio. (¡Qué romántico… y qué presión!)
- ¡OJO! Admiten mascotas… pero no puedo opinar de eso.
- ¡Importante! Hay un médico de guardia. (Si necesitas un profesional, ¡aquí lo tienes!)
En La Habitación (¡Mi refugio… mi burbuja… mi santuario!):
- Aire acondicionado: Gracias a Dios.
- Albornoz/Bañera/Bañera separada/Ducha: ¡Siiii!
- Cafetera/Té: Imprescindible.
- Botellas de agua gratis: ¡Siempre bien!
- Caja fuerte: *Sí
¡Ay, ay, ay! ¡Macon, allá vamos! ¿Y adónde? A ese tal, Châteaux de Besseuil… que suena a cuento de hadas, y con mi suerte… ¡seguramente acabaré en la lavandería! Pero bueno, a vivir la vida, que son dos días, y el primero… ¡ya está casi perdido en el equipaje!
Itinerario Desastroso (¡pero con encanto!) en el Châteaux de Besseuil, Macon Nord - Teritoria, Francia.
Día 1: Llegada, Drama del Maletero y Primeras Impresiones… ¿o deberíamos decir “Impresiones y Terror”?
(14:00) Llegada a Besseuil. ¡Expectativas vs. Realidad!
- La teoría: Llegada triunfal, recepción con champán, sonrisa de oreja a oreja…
- La práctica: ¡PUUUUUUM! El GPS me manda por un camino que la misma cabra rechazaría. Finalmente, tras media hora de "recorridos alternativos", llegamos a la… ¿Mansión? ¡Más bien, el castillo! "¡Ooooooooooh!" (Ya, vale, la emoción me puede) Pero… ¿dónde está la entrada? ¿Y la recepcionista con guantes blancos y reverencias?
- Resultado: Después de dar tres vueltas al edificio (literal), encontramos una puerta discreta. La recepcionista (¡con pinta de haber sobrevivido a mil batallas!) es encantadora, pero el champán… ¡al parecer, era para los que llegan en helicóptero!
- Mejor reacción: "¡Madre mía, esto es… ¡impresionante! Y un poco abrumador. Espero no perder el equipaje, que llevo todos mis tesoros… y el cepillo de dientes, ¡lo más importante!"
(15:00) La Habitación y el Misterio del Baño.
- Teoría: Habitación con vistas al viñedo, cama King Size, baño de mármol…
- Práctica: La habitación es… ¡enorme! Y sí, tiene vistas al viñedo. La cama… ¡casi me pierdo en ella! Pero el baño… ¡ay, el baño! Parece sacado de una película de época. La bañera, de esas con patas, ¡es una obra de arte! (Y eso que no he probado el agua aún).
- Resultado: Después de un rato de risas histéricas y fotos para el recuerdo… me doy cuenta de que la puerta del baño no cierra bien. ¡Drama! Tendré que ponerle una silla.
- Mejor reacción: “¡Increíble! ¡Pero… la puerta! ¡Espera! ¿Será un guiño a la antigua burguesía? Un simbolismo sobre la fragilidad humana… o simplemente, no cierra. ¡A ver quién la entiende!”
(16:00) Exploración Clandestina (y el Encuentro con el Fantasma).
- Teoría: Paseo por los jardines, fotos para Instagram, encuentro romántico con la naturaleza…
- Práctica: Me pierdo. Literalmente. Tras dar una vuelta por los jardines (que, por cierto, ¡son inmensos!) me encuentro en un laberinto de setos… y, de repente, un ruido. ¡CRAC! ¿Qué es eso? Una rama. O… ¿un fantasma? ¡Dios mío, me va a dar algo!
- Resultado: Tras cinco minutos de pánico y gritos silenciosos (para no hacer el ridículo), descubro que… ¡soy yo! He pisado una rama. Al final, me refugio en el bar, pidiendo un vino (¡para los nervios!).
- Mejor reacción: "¡Casi me da un infarto! ¡Creía que iba a conocer al fantasma de la condesa! Pero no, era yo, la torpe. ¡Por suerte el vino es bueno!"
(19:00) Cena en el Restaurante… ¡Con Expectativas Altísimas!
- Teoría: Cena gourmet, menú degustación, maridaje perfecto… ¡la experiencia gastronómica del siglo!
- Práctica: El restaurante es… ¡elegante! La atmósfera, perfecta. El personal, impecable. El menú… ¡es un poema! Empiezo con una sonrisa, pero… la comida… ¡UFF! Todo es… raro. Mucho sabor, pero… demasiado.
- Resultado: Tras dos platos, confieso que mi paladar no está a la altura. ¡Pero el vino! ¡El vino es divino!
- Mejor reacción: "¿Esto es… arte? ¿O es que necesito un diccionario de gastronomía? ¡Lo que sí sé es que el vino es buenísimo! ¡Brindemos a la supervivencia!"
Día 2: El Despertar de la Resaca, Visitas Culturales y la Búsqueda del Tesoro Perdido.
(09:00) Desayuno… ¡y la Maldición del Café!
- Teoría: Desayuno continental, croissants recién hechos, café con leche…
- Práctica: El desayuno es abundante… pero el café… ¡Horrible! Insípido, aguado… ¡una tortura!
- Resultado: Me tomo un vaso de zumo y me prometo no volver a probar el café. ¡Nunca!
- Mejor reacción: "¡El café! ¡Por qué me haces esto! Necesito cafeína pero esto… parece agua sucia. ¡Me rindo! ¡Zumo de naranja, allá voy!"
(10:00) Visitando Macon (¡con un poco de resaca!).
- Teoría: Exploración de la ciudad, visita a monumentos históricos, fotos para el recuerdo…
- Práctica: Macon es… bonita. ¡Pero la resaca! Me cuesta concentrarme, me duelen los pies, me siento… ¡perdida!
- Resultado: Veo las iglesias, el mercado… pero lo que quiero es volver a la cama.
- Mejor reacción: "¡Macon! ¡Eres un lugar bonito!… pero, ¿dónde está mi cama? Necesito una siesta urgente."
(14:00) La Piscina y el Placer del Ocio… ¿o del Pánico?
- Teoría: Baño relajante en la piscina, sol, tranquilidad…
- Práctica: La piscina… ¡es preciosa! Pero… ¡está helada! Me meto, hago un amago de nadar… y salgo corriendo. ¡Otra vez el pánico!
- Resultado: Me tumbo en una tumbona, con una toalla, mirando el cielo. ¡Al menos el sol está caliente!
- Mejor reacción: "¡Qué horror! ¡El agua está congelada! Pero… bueno, al menos me bronceo. ¡En la vida hay que saber adaptarse!"
(16:00) ¡La Búsqueda del Tesoro! (¡y el Encuentro Final!)
- Teoría: El castillo organiza… ¡una búsqueda del tesoro! ¡A la aventura!
- Práctica: Me uno a la búsqueda… ¡y me pierdo! Otra vez. Me confundo de pistas, pregunto a todo el mundo… ¡un desastre!
- Resultado: Al final, tras mucho esfuerzo, ¡encuentro el tesoro! ¡Una botella de vino! ¡A celebrar!
- Mejor reacción: "¡Sí! ¡Lo he conseguido! ¡Yuju! ¡El vino es mío! ¡A brindar!"
(20:00) Cena de Despedida (¡y la Promesa del Regreso!)
- Teoría: Cena, despedida, promesas de volver…
- Práctica: La cena es… ¡mejor que la anterior! El vino… ¡perfecto!
- Resultado: Me voy con el corazón lleno, con la promesa de volver algún día (¡y con más práctica para el café!).
- Mejor reacción: "¡Esto ha sido… un viaje! Con sus momentos buenos, sus malos, sus horribles… pero ¡inolvidable! ¡Volveré! ¡Lo prometo!"
¡Y esto es todo, amigos! ¡Château de Besseuil, te recordaré siempre! ¡Hasta la próxima aventura!
¡Villa Barbarina: ¡El Paraíso Italiano que te Robará el Corazón!¡Escapada Romántica al Chateau de Besseuil: Preguntas, Miedos y Verdades (y un poco de café derramado...)!
1. ¿Qué demonios es el Chateau de Besseuil? ¿Es... es como de verdad, de cuento de hadas?
A ver, a ver… Es un castillo. Literalmente. ¡Un castillo! Con torres, y ventanas tipo "quiero ser Cenicienta" y todo el rollo. Y sí, es "de verdad". No de cartón piedra de Disneylandia, eh. Pensé, al principio, que me iba a encontrar con… no sé, un grupo de gárgolas con mala leche y un mayordomo que parecía haber salido de una película de Hitchcock. Pero no. Aunque… (piensa)…el mayordomo sí era un poco… ¿reservado? Digamos que no le apasionaban las bromas matutinas. Pero el sitio es impresionante. Te sientes como si hubieras ganado la lotería… de reyes. ¿Lo de cuento de hadas? Bueno, hasta cierto punto… ya les contaré lo del desayuno. (Suspiro dramático).
2. ¿"Romántica" significa cenas a la luz de las velas y paseos cogidos de la mano por jardines perfectos, o… o más bien es una trampa para parejas que no se soportan?
¡Uf, buena pregunta! Yo iba con mi pareja. Llevamos… ¡el tiempo en que vivimos juntos! Y a veces… bueno, a veces hay chispas, de esas que no son precisamente de amor. En Besseuil… ¡sí! Hubo cenas a la luz de las velas, sí. Paseos cogidos de la mano… más o menos. Depende de si nos habíamos peleado por el vino de la cena (a ver, era caro, y yo… ¡siempre tengo sed!). Los jardines son PERFECTOS. Tan perfectos que me sentí un poco… (frunce el ceño)… ¡cohibida! Como si fuera a pisar algo prohibido. Pero en general, sí, es romántico. Si consigues relajarte, claro. Y si no, ¡siempre tienes la opción de encerrarte en la habitación a ver Netflix, que es lo que hice yo una noche!
3. ¿El "lujo" incluye… ¿un mayordomo que te despierte con pétalos de rosa o es solo un champú de marca rara?
¡Ay, el lujo! Me encanta el lujo. Y aquí… mira, el champú de marca "rara" era… realmente bueno. Pero lo de los pétalos de rosa… no, no me despertó nadie con pétalos de rosa. Ni siquiera mi pareja, que esperaba que hiciera… No, no. Pero sí que te sientes especial. La habitación, una locura. Una cama… ¡como para dormir cinco! Y el baño… ¡con bañera con patas! ¡Casi me ahogo de la emoción! (Hablo en serio, la bañera era enorme). Y… ¿saben qué? Lo mejor de todo es que te sientes, como,… ¿cómo decirlo?… importante. No una simple mortal, sino… ¡una duquesa, aunque sea por un fin de semana! Aunque, ojo, de vez en cuando te recuerdan que no eres una duquesa, y te sientes como si… te hubieran metido en un reality show de lujo. Pero sin cámaras. Y sin drama (bueno, excepto con el del vino…).
4. "Gastronomía francesa"... ¿es sinónimo de "comida rara que no entiendo" o de "orgasmo culinario"?
¡Pregunta crucial! A ver… (se rasca la barbilla)… A veces, es un poco de ambas. Hubo platos… ¡que no tenía ni idea de qué eran! Y miraba a mi pareja, y él tampoco. Y nos mirábamos, con cara de… "¿Esto se come o posa?". Pero… ¡Dios mío, cuando aciertas! El foie gras… (cierra los ojos)… ¡el foie gras! Una explosión de sabor en la boca, la mantequilla… ¡la mantequilla! Crecí comiendo mantequilla, pero esta… ¡era otra cosa! El pan, crujiente, recién hecho… Casi lloro. El vino (sí, otra vez), ¡espectacular! Sí, hubo momentos de "¿qué es esto?", pero los momentos de "¡esto es gloria!" compensaron. Lo juro. Eso sí, no pregunten por los caracoles. No me atreví. Me parecieron demasiado… ¡"bizarros"!
5. ¿Qué pasa si soy un desastre y me mancho toda la ropa de salsa? ¿Me expulsan del castillo?
¡Ja, ja, ja! ¡Buena! A ver, yo soy un desastre. Literal. Un desastre con patas, con comida, con vino… ¡con todo! Me manché de salsa (de nuevo, no pregunten). Me caí (casi) por las escaleras de mármol (¡son resbaladizas!). Y… ¡no me expulsaron! Aunque sí que miraron mi mancha de salsa con una ceja levantada… Pero no, no te expulsan. Son… tolerantes. (O están acostumbrados, quién sabe). Lo único es que te sientes un poco… ¿incómodo? Como si fueras un elefante en una cristalería… de lujo. Pero olvídate de la vergüenza. ¡Relájate y disfruta! (Y pide más pan para limpiar la salsa. ¡Es lo que hice yo!).
6. ¿Vale la pena el precio? ¿O gasto mejor ese dinero en… unas vacaciones en Benidorm (sin ofender)?
¡Ah, la pregunta del millón! Mira, yo no soy rica. Ni de lejos. El Chateau de Besseuil es… caro. Muy caro. ¿Vale la pena? Depende. Depende de lo que busques. Si buscas relax, lujo, una experiencia inolvidable… ¡sí! Absolutamente. ¿Benidorm? (piensa)… Benidorm es… divertido. Pero Besseuil… es mágico. Es una inversión en ti mismo, en tu relación (si tienes suerte), en… en soñar. Es un cambio de aires. Es la oportunidad de sentirte como… como si fueras el protagonista de una película. Sí, gastas pasta. Pero… (se encoge de hombros)… ¿cuánto vale la felicidad? ¿Y el foie gras? (Guiño).